Javier Campos - Asesor financiero personal - Finanzas

El equilibrio en sus finanzas

Conseguir un equilibrio en tus finanzas no es cuestión de malabarismo, ni magia o tener un master en economía y finanzas, sino, más bien, de gestionar y prevenir.

En las empresas es una obligación hacerlo y, bajo mi punto de vista, a nivel personal o familiar también debería serlo, aunque más que por imperativo legal por auto obligación. En una empresa, además de para los gastos y costes, cuando se compra, por ejemplo, una maquina, vehículo o mesa, hay obligación de ahorrar una cantidad periódicamente para que cuando la sustituya no suponga un trastorno en sus finanzas. Este ahorro se le conoce como amortización.

En tus finanzas, deberías hacer lo mismo que hace una empresa, gestionar y prevenir situaciones futuras. Hay una serie de ellas periódicas y otras eventuales, pero en ambos casos, te suponen un desembolso económico que te hacen tambalearte financieramente hablando. La vuelta al cole, reparar el coche, pintar la casa, cambiar la tele o cualquier otro electrodoméstico, cambiar los muebles, un curso que no esperaba pero me interesa asistir, vacaciones, la universidad del niño, la comunión o boda de la niña, etc., son algunas de ellas.

Entonces, ¿me debo convertir en un tacaño? ¡No! Sería bueno que adquirieses el hábito de ahorrar, pero sin convertirte en un avaro.

Es importante que entiendas que el dinero no es un fin, sino un medio. Lo que nos hace sentir bien no es el dinero, sino lo que hacemos con él. Poder pintar la casa, colaborar con una ong o asociación, seguir pagando las cosas y mantener el ritmo de vida después de jubilarte, fin de semana romántico con tu pareja y otras muchas cosas más es lo que quieres y te llena. Por eso tienes que convertirlo en metas, definirlas claramente y no perderlas nunca de vista.

Cuando definas tus metas, márcate los objetivos financieros para alcanzarlas y comprométete con tu plan. Por ello, te aconsejo que, para no caer en ser tacaño, tienes que encontrar el equilibrio entre las necesidades reales y lo que puedes ahorrar. Esto no puedes hacerlo si previamente no has comprendido que el ahorro es un aspecto más de tu plan financiero personal. Por eso es tan importante que hagas un presupuesto que refleje tus patrones de consumo. Para elaborarlo, debes saber en qué gastas tus ingresos, que parte necesitas realmente para pasar el mes y cual destinarás para ahorrar. Por ejemplo, ahorrar para una mejor jubilación, estudios o formaciones, caprichos que disfrutes y te hagan recargar las pilas, colaborar con asociaciones o cambiar cualquier cosa (coche, muebles, tele, móvil, ordenador, etc.) Así podrás alcanzar un equilibrio que parta, como siempre, de lo que tú quieres hacer con tu dinero.

Recuerda…

“QUIEN AHORRA UN CÉNTIMO CUANDO PUEDE TIENE UN EURO CUANDO QUIERE”

About the Author Javier Campos

Nacido en 1967 en un pueblecito de la costa valenciana, he tenido siempre la ayuda a los demás como uno de mis principales rasgos. El mundo de la empresa ha sido otra de mis pasiones, decantándome por la parte administrativa y financiera principalmente. Hace un tiempo decidí hacer participes a aquellos que quieran de ese rasgo y de mis conocimientos en pro de la mejora de sus vidas.

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